Un puñado de lágrimas en los bolsillos
humedece el muslo de mi pie errante
horada la dermis de mi ser
en busca del hombre sencillo
del común dominante
¿Alguien lo ha visto? es el Cristo
dando la otra mejilla
reptando mediocridad
obviando asterísco
espiándo de puntillas
la eternidad
en el lugar conspicuo
Alguien lo oyó gemir
Y no fue en el Móntes de olivos
no gime dolores de espinas
ni heridas de clavos
gime por ancianos enfermos
por guerras infames y niños esclavos
Alguien lo ha visto besando el estómago
hinchado y convexo
de un pálido niño con hambre
de escaso intelecto
mirando por el ombligo
en la mitad de un rezo
su frágil y” vulgar” esqueleto
humedece el muslo de mi pie errante
horada la dermis de mi ser
en busca del hombre sencillo
del común dominante
¿Alguien lo ha visto? es el Cristo
dando la otra mejilla
reptando mediocridad
obviando asterísco
espiándo de puntillas
la eternidad
en el lugar conspicuo
Alguien lo oyó gemir
Y no fue en el Móntes de olivos
no gime dolores de espinas
ni heridas de clavos
gime por ancianos enfermos
por guerras infames y niños esclavos
Alguien lo ha visto besando el estómago
hinchado y convexo
de un pálido niño con hambre
de escaso intelecto
mirando por el ombligo
en la mitad de un rezo
su frágil y” vulgar” esqueleto

