26 jul. 2008

El chiquito del bandoneon chiquito


Sarmiento la calle que nace en el bajo madero
en su primer salto,se encuentra...
con la bolsa de valores
y su griterío infernal
!se compre se vende según los agüeros
si sube o baja el maldito merval

Luego,se cruza con florida
y...la deja pasar a la elegante peatonal
!florida¡, ella sabe de mujeres trasnochadas
y...ojerosas...
mujeres casi niñas de manos temblorosas
ella sabe de viejitos, durmiendo sin frazadas
de cantantes improvisados
llorando a sus amadas...

Ella sabe del colorado "charlatán"
por naturaleza...
gitano,mago,vividor
el del pañuelo en la cabeza
¿quien no conoce en la calle florida
las figuras puras y blancas
de sonrisas sin dientes?
que a los niños alegran o espantan
cuando descubren
que son estatuas vivientes...

Quien no cambió opiniones alguna vez
con el diariero de sarmiento y florida
el del puesto de lata roja
con el alero al revés
él dice que fue tocado por la varita mágica
que tiene las noticias del mundo
y...con voz quebrada o trágica
las gritas a los cuatro vientos
o las deja debajo de la puerta
del mejor hotel...

El dice conozco antes que nadie
si un coche bomba estalló en Israel
cuantos niños mueren de hambre en Asia
saquitos de huesos y piel...

Pero...el diariero no sabe
que por al lado del quiosco de él
hay un niño chiquito
de mirada azul absorta
sin autoestima...
seis o siete años de cumpleaños sin tortas
con inocencias cautivas
un niño que vino
de un país en guerra,con hambre
con mesas de manteles bordados
vacías y grandes...

Ese niño rubio
anda con su música a cuesta
una musica delgada
que por los poros me penetra
no la olvido siquiera en la almohada
ése chiquito viene de un país
dónde otros chiquitos como él
no juegan con fusiles de maderas
sus bayonetas no son de resortes y plásticos
¡penetran!...hieren...
desgarran tendones
abriendo los tuétanos de los huesos
desenhebrando los hilos de la vida

Esos niños no construyen
sus casitas en los arboles del fondo
de su casa...
construyen trampas
bocas con alientos de resinas
¡bocas asesinas!
¡gracias a Dios chiquito del bandoneon chiquito!
que un pentagrama de notas musicales
te trajo a Buenos Aires

Pero, la calle florida tiene sus cosas
a veces puede ser su madre
y...hacerlo dormir en un lecho de rosas
otras veces cruel...
y, lo usará para que su bandoneon chiquito
se cuelgue de tres lágrimas de turistas
deseosos de dejar sus dólares
donde es habitué....

Yo sin embargo le dejo un peso
en su cajita de cartón
ni siquiera se da cuenta
no es para él...
sigue tocando sin descanso
imaginando tal vez
un vórtice azul que lo lleva
cual milenario corcel
a beber de un eterno remanso

Chiquito del bandoneon chiquito
sigue tocando tu música
sigue mirando con tu mirada azul
que los dadivosos todavía existen
y...dejaran en tu cajita
un peso una lágrima y una luz
de amor ternura y piedad
para alumbrar apenas
tu inmensa oscuridad...

1 comentarios:

Maria Rosa dijo...

Bello poema,
ESla tristesa inmensa de la descidia.
Del usar al pequeño para conseguir dinero.
No me gustan esos padres que adormecen a sus hijos y mandan a los mas grandes a tocar ese acordeón pequeño, para dar lástima. Son hombres fuertes, no les perdono que los usen, por dignidad, algo podran hacer,hay personas que se ganan la vida vendiendo en los colectivos, juntando cartones, hasta que algun gobierno como corresponda les de un trabajo digno de todo ser humano.
Usar a los nIños "NUNCA MÁS"
Un abrazo
MARÍA ROSA

 
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